
Carta de el Stylo!
Que tal Violinista, yo sé que sos una persona que sabe mucho de seducción también. Pero también sé que sos un ser humano.
Pregunto, ¿nunca te pasó que vos te hayas acercado a una chica a divertirte con ella sin el objetivo de levantártela obviamente, pero que después como la interacción era tan buena te enamoraste sin querer y deseaste conquistarla?
Y entonces empezaste a usar todas tus técnicas de seducción pero finalmente no pudiste conquistarla y después encima te enterás que esa chica se puso de novia, y por todo eso te desmotivaste para seguir seduciéndola. ¿Nunca te pasó algo así?
¿Y qué pensaste cuando te paso eso? no se te cruzó por la cabeza “que suerte tuvo aquel otro para quedarse con ella” jaja! ¿O esos pensamientos así? Que a todos alguna vez se nos cruzó aunque sea así rapidito jaja! Quiero saber cómo vive un seductor una experiencia así y si a ti te pasó eso, y me gustaría saber para aprender de vos, cómo reaccionaste ante esa situación y esas emociones.

Todo esto te pregunto porque supongo que los seductores al ser personas como yo y vos y todos los que entran a esta web, alguna vez en su vida se enamoraron, o se enamoran, o quisieron formar pareja con alguna mujer. Y les pudo haber pasado que quisieron conquistar esa chica y que finalmente no lo lograron. Pero ¿cómo reacciona un seductor al ver que no pudo conquistar la mujer con la que le hubiera gustado tener una relación seria alguna vez? por ejemplo.
Contestación de El Violinista
El Stylo! tus preguntas son muy interesantes ;)
Lo primero, yo nunca he dicho que sea un ser humano. De hecho, para darte algunas pistas sobre mi Naturaleza cuasi humanoide, te diré que tengo antenitas y un sólo ojo muy grande en la cabeza, y la piel de todo mi cuerpo es verde, pero a los efectos, y para contestarte, hagamos como que soy un ser humano :P
Desde mi parte de ser humano, aclaro, una vez más, que mi objetivo con una chica no es, como dices, "levantármela", no es "conseguirla". Como dije aquí, "yo jamás "me quedo" con una chica, jamás "consigo" a una chica, sino que esa chica y yo nos unimos, o no, en diferentes áreas, que abarcan el extenso abanico de posibilidades, desde sólo una amistad, al más intenso sexo. Pero eso es algo que me preocupa poco. Yo disfruto del proceso, bien de lo primero, bien de lo segundo, y en determinadas ocasiones, libremente elegidas por ambos, de las dos cosas".
Yo no quiero "tener" pareja, sino que disfrutemos AMBOS. Si ella no disfruta conmigo, espontáneamente, ¿para qué quiero tener pareja?
El Stylo!, cuando una chica no me corresponde, eso no me agrada, pero no "sufro" porque vivo al día. Te pongo un ejemplo.
Ahora mismo, en estos días, estoy conociendo a una chica que me encanta. Incluso, si llegara el caso, me gustaría salir "en serio" con ella, me haría ilusión disfrutar de algo más que una aventura pasajera. Hasta ahora, la cosa ha ido bien, pero si los siguientes días le ofrezco mis mejores regalos de seducción, mis mejores melodías, y ella los rechaza, no le gustan y no los disfruta, por su propio bien, pensaré en ella y cesaré mis propuestas durante un tiempo, haciendo justo lo que me gustaría que una chica me hiciera en el caso contrario, es decir, que me diera un poquito de aire y no me forzara si las cosas no surgen.
El Stylo!, no me llevo batacazos porque observo cada día las reacciones que tiene la chica que me gusta: si me sonríe, si es ella la quiere quedar conmigo, si me abraza, si me besa. Cuando he ofrecido varias propuestas y ella las ha rechazado, nunca pienso "a esta chica no le gusto" sino "lo que le estoy ofreciendo no le gusta, tómate un descanso, Alberto".
Me ha ocurrido, infinidad de veces, que una chica al principio no mostraba demasiado entusiasmo ante mis melodías, sin embargo, de pronto, le he ofrecido algo que le ha encantado y ha cambiado su percepción sobre mí, surgiendo la atracción por su parte.
Por eso, mi ego raramente se siente herido, porque no me tomo los rechazos como algo personal, sino como algo momentaneo y concreto. Estos rechazos me están diciendo que debo ofrecer otras melodías, dentro de las que me gustan a mí, y con las que disfrute, hasta encontrar alguna en la que coincidamos. Y si eso no ocurre, si ella no disfruta conmingo, con ninguna melodía, soy el primero que me alejo por su propio bien. Si no lo hiciera, ¡menudo sufrimiento de pareja!



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