Wednesday, February 03, 2010

Seduccion chicas (chicos). Ligar. Convertir una cita mala en una buena


Hace unas semanas me telefoneó una chica para quedar; una italiana muy guapa, muy morena de piel, tan morena que la llamo cariñosamente Rihanna, por su parecido con ella.

El primer día que la conocí estuvo simpática pero poco receptiva conmigo. El segundo día que me la encontré, se alegró de verme, estuvo algo más cercana pero tampoco demasiado. Le di mi número de teléfono, pues como uno de los juegos que tengo con ella es decirle que está medio loca y que necesita un psicólogo urgente, que me llamara un día.

Así que, como decía arriba, me llamó para quedar, justamente diciendo con simpatía que tenia "una urgencia".

Cuando pasé por ella en mi coche y mientras buscaba aparcamiento, hice un primer sondeo:

Yo - "Bien, dime, italianina, ¿cuál es esa urgencia? Me he traído la camisa de fuerza para ti, por si acaso".

Ella - "Resulta que el chico con el que estoy saliendo está enfadado conmigo y quiero arreglarlo".

¡Ups, mal empezaba la cita! Como vi que ella me trataba como amigo, inmediatamente, cambié el chip y empecé a tratarla, también, como amiga... con todas sus consecuencias, ahora explicaré a que me refiero.

Conseguí aparcar cerca de la zona de las tascas de mi ciudad, era jueves, y no paraban de pasar chicas estudiantes que veía desde el coche, algunas muy guapas. Así que pensé, ¿para qué ir a un bar abarrotado de gente, con música alta donde no se podía hablar, y encima la conversación iba a ser sobre su novio? ¡Nada de ir a un bar! Ante tal paisaje, decidí que nos quedáramos allí mismo a hablar, pues teníamos música, buena temperatura y asientos cómodos para charlar... y yo, muy buena visión.

Ella empezó a contarme lo que había ocurrido con su chico, y yo, mientras la escuchaba, si pasaba alguna chica que me gustaba, de vez en cuando, se lo decía, y le soltaba algún breve comentario sincero como si estuviera, realmente, delante de un amigo. La situación de mi amiga no era grave en absoluto, sólo había sido un enfado con su novio. Yo la escuchaba, sí, pero ella también tendría que escucharme a mí; en eso consiste la amistad, nadie manda, ni nadie se somete, es una relación de igual a igual. Yo escuchaba, ella escuchaba:

Yo - Dios, ¡mira ésa! ¡Qué tia más buena! ¿Has visto? ¿La conoces por casualidad? Si la conoces, dímelo, que salimos ahora mismo del coche y me la presentas.

En la conversación sobre su chico, saqué el tema de cómo les iba sexualmente. Resulta, para mi sorpresa, que la cosa NO iba nada bien entre ellos. Era un tipo bastante frío, súper tradicional en la cama, muy monótono y poco apetente sexualmente hablando. No me quedó más remedio que comentarle a ella, con sinceridad, lo importante que era para mí una buena sexualidad, y a partir de ahí, comenzamos a hablar sobre vivencias y experiencias sexuales que había tenido cada uno.

Cuando llevábamos un rato, ella, en un momento dado, comenzó a cambiar su actitud. Ya no me trataba sólo como amigo. Por ejemplo, bromeó diciéndome:

Ella - Ah!, pues... si lo de mi novio no sale bien, lo cambio por ti.

Yo - Yo, ¿tu novio? ¡Déjate! En todo caso amantes. Yo soy muy mal novio.

Seguimos hablando de experiencias sexuales y de qué cosas nos gustaban hacer y que nos hicieran. Se las contaba más o menos así, escenificando en primera persona (yo), y segunda persona (tú).

Yo - Mira. La postura es así. estás en la cama mirando hacia arriba, entonces yo me acuesto a tu lado, los dos desnudos..., te cojo la pierna izquierda y...

Como vi que la cosa ya estaba suficientemente caliente y esa misma noche no iba a ocurrir nada entre nosotros, pues tenía el tema de su novio en la cabeza, incluso le envió algún mensaje, fui yo el que decidí terminar la cita, justo en ese momento que no parábamos de hablar de posturas sexuales que parecían estar ocurriendo realmente entre nosotros, en imaginación, pero muy vividas.

Yo - Bueno, amiga, me voy a ir ya, que mañana tengo unas cosas que hacer.

Ella - ¿Te vas ya?

Yo -

Ella (saliendo del coche) - Bueno, creo que con este hombre (su novio), no voy a ningún lado con él (siempre estaba enfadado con ella). Ahora que te conozco más, si quieres llamar a esta italiana guapa un dia y echamos un buen..., ya sabes.

La verdad es que no me extrañó su comentario pues la cosa estaba muy, muy caliente a causa de nuestras conversaciones sexuales y, como decía, con su novio no estaba nada satisfecha en ese aspecto. Supongo que esperará a que la llame, pero teniendo novio no voy a hacerlo; es mi forma de actuar. Si corta con él, tengo claro que me llamará ella, pues es una chica decidida y cuando quiere algo siempre toma la iniciativa. Yo, mientras, sigo haciendo sonar mis melodías de seducción con otras chicas, por supuesto.

Resumen de esta historia

Una cita que parecía "mala" se convirtió en una "buena". ¿Cómo sucedió? Cuando al principio me trató como amigo, me relajé, cambié el chip, y yo también la traté como amiga, eso sí, hablándole de todas las cosas que me encantan sexualmente con las chicas y SIN explicitar, en ningún momento, que lo hablado sobre sexo quisiera que ocurriera con ella. Esto me ha dado resultado ya muchas veces. Os lo recomiendo para casos como el que me sucedió.

Podéis leer este link también.

Saludos.

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