
Carta de James Bond
Me siento identificado con lo que cuenta Barnett y también Bailador. Yo también estaba loco por una chica guapísima, compré el libro, intenté seducirla… pero se me escapó x cosas gordas q estaban fuera de mi alcance… luego me desanimé y me desengañé. Se me quitaron las ganas de conquistar a nadie y de enamorarme otra vez.
Una mañana me desperté y me sentí contentísimo de estar solo, de quererme a mí mismo y no necesitar a nadie, vivir libre, sin ataduras, poder volar mañana a la otra punta del globo a surfear o lo que surja, sin que nadie corte tus alas para volar, dedicarte tiempo a ti mismo, a tus aficiones, tus sueños, tus ilusiones…

Durante ese camino de unos pocos meses a esta parte, cada vez he invertido menos en las mujeres y sin embargo, he seguido teniendo igual de éxito y despertando interés en muchas… algunas ha sido exagerado como sin hacer apenas nada… me han venido detrás. Parece que no tiene sentido, da rabia, entonces piensas: “¿por qué pasa esto? estaba intentando conseguir a una de la que me había enamorado y todo iba bien… y se me escapa de entre los dedos… y ahora que no quiero saber nada de relaciones, de tías, ni del amor… me vienen estas tías detrás”. Pero ninguna es capaz de hacerme vibrar… así que yo sigo mi vida y veo con tristeza cmo no puedo hacer nada, no puedo darles lo que ellas quieren.
Mi nick de James Bond refleja perfectamente demasiadas cosas. He aprendido duramente que todas las chicas tienen fecha de caducidad… ya no siento cariño por ninguna: como decía la peli de “Heat”: “no te ates a nada que no puedas dejar en 30 segundos si te persigue la poli”. No te puedes atar a ninguna porque tarde o temprano siempre las acabas perdiendo. El agente se enamoró una vez, se casó y asesinaron a su esposa… nunca más volvió a enamorarse. OO7 pierde montones de chicas porque se las asesinan los malos o ellas le traicionan porque eran espías enemigas… así tiene el corazón tan frío…
Contestación de El Violinista
James Bond, me alegro de que hayas escrito sobre un tema muy importante: "¿por qué cuanto más nos enamoramos y deseamos a alguien NO solemos ser correspondidos?".
Dices que no tiene sentido y da rabia: "estaba intentando conseguir a una de la que me había enamorado y todo iba bien… y se me escapa de entre los dedos… y ahora que no quiero saber nada de relaciones, de tías, ni del amor… me vienen estas tías detrás".
Es cierto, puede que dé rabia, pero SÍ tiene sentido lo que ocurre y es explicable.
Cuando conocemos a una persona que nos deslumbra, y que nos hace feliz, nos apegamos cada vez más a ella, la necesitamos más y más para ser felices, es exactamente igual que una droga. Al principio podemos pasar sin ella, pero conforme pasa el tiempo, cada vez que la tomamos ¡alucinamos! pero cuando no la tenemos ¡sufrimos y mucho! De ahí la rabia que se siente.
Hay una palabra que define muy bien lo que nos sucede cuando nos enamoramos de alguien y comenzamos a sufrir: el apego. Una de las características para saber si sentimos apego con alguien es esta: "Cuando nos resistimos a la separación sintiendo ansiedad, desolación y abandono ante la pérdida".
El apego es NECESITAR a una persona para ser feliz. Incumple al menos dos de los Mandamientos que aparecen en mi libro, "Yo me siento valioso", "Yo NO estoy necesitado". Cuando nos apegamos a alguien es practicamente imposible que seamos correspondidos, porque no estamos amando, estamos horrorizados por dentro. Sólo le transmitimos ansiedad, temor al abandono. Podemos disimular, sonreir :D, hacer que la otra persona pase grandes momentos con nosotros, usar fantásticas tácticas de seducción, ¡no importa! ¡Nada de eso funciona mientras nos apeguemos!
Podemos autoengañarnos y decir, "No, no es cierto, NO incumplí ningún Mandamiento, yo no estaba necesitado, yo estaba feliz con ella y se divertía muchísimo conmigo". Sin embargo, hay una prueba irrefutable para despertar de nuestro autoengaño. ¿Cuál? Cuando nos quedamos sin la "droga", cuando la otra persona nos abandona y, como consecuencia, nos venimos abajo, sufrimos, sentimos rabia contra nosotros, contra esa persona. Ésa es la prueba, estábamos apegados como de una droga, la necesitábamos, queramos reconocerlo o no.
¿Qué respuesta solemos dar ante un sufrimiento? Irnos al otro extremo. "Ah, sí, ¿he sufrido?, pues ahora paso de las chicas (chicos) no pienso sufrir más, no voy a enamorarme más de nadie".
Así, lo bueno que se tiene es que NO se sufre, y además es lógico que se ligue igual o más que antes porque NO se incumple el mandamiento de "yo estoy necesitado". Pero, cuando estamos en ese extremo de no querer sufrir, de estar en plan pasota, nos perdemos cosas importantes.
¿Hay un término medio? SÍ, el de abrirse al amor SIN apegos. Es decir, cuando conoces a alguien que es ideal para ti, estar atento: "esta persona me encanta pero a la más mínima que note que empiezo a sufrir cuando no estoy con ella, debo darme cuenta, responsabilizarme de mí mismo, y resolver mis propios miedos a que me rechace, al abandono, a la pérdida".
En la película de James Bond que el agente se enamoró una vez, se casó y asesinaron a su esposa… nunca más volvió a enamorarse, había otra forma de responder, después, ante ese suceso, ante la vida y el amor, un término medio. Volver a permitir enamorarse siendo consciente que si eso sucede, si uno se enamora, las cosas se pueden acabar y justamente por eso, disfrutarlas en el presente todo lo que se pueda y más.
Eso es el amor SIN apegos, abrirse a recibir todo lo bueno, siendo consciente de que mañana mismo se puede acabar y aceptándo esa posibilidad cada día que esté con esa persona.
James Bond, te animo a que SÍ tengas cariño por alguna y que la disfrutes a tope, tomando tu propia responsabilidad de no apegarte a ella afrontando tus miedos. Yo siempre procuro hacerlo y hace años que apenas sufro pero sí tengo cariño y disfruto de ello ;)
Saludos.



0 comments:
Post a Comment